Las asociaciones ciudadanas, de vecinos, de pacientes, etc., son parte sustancial en la conformación de una sociedad plural y colaborativa y, por lo tanto, debe favorecerse y estimular su participación en la toma de decisiones sobre políticas de salud y gestión sanitaria porque nos representan a todos y su opinión al respecto de la sanidad que queremos recibir debe ser tenida en cuenta siempre.

La administración tiene una visión paternalista de la participación ciudadana, algo así como un “nosotros sabemos lo que necesitan”. Crean comisiones, jornadas, etc. y se hacen la foto, pero no atienden a sus demandas, véase lo que pasa con las reclamaciones: ¿Sabéis que alguna haya cambiado algo?